Liberalización del Mercado eléctrico

En el marco del Foro de Energía, La Fundación Ciudadanía y Valores  ha organizado una Jornada de expertos bajo el título Liberalización del Mercado Eléctrico que ha contado como ponente con el Director de Regulación de Endesa Juan José Fernández. Se contó a demás con la participación de D. Xavier Albistur. Presidente de Eguzkitan Innovación y Gestión.  D. Mariano Cabellos. Presidente del Patronato en Energía sin Fronteras. D. Antonio Canseco. Presidente de Fuelec. D. Cesar  Dopazo. Catedrático de Mecánica de Fluidos. Centro Politécnico Superior de la Universidad de Zaragoza. D. Rafael Durbán. Director de Relaciones Institucionales. ENDESA. D. José María González Vélez. Presidente de Gesternova. Dña. Marta Lobo. Consultora energética. D. Juan Luis López Cardenete. Profesor Extraordinario de Dirección Estratégica del IESE.  D. Santiago Lanzuela. Consejero en REE. Ex diputado del Grupo popular. D. Juan Laorden. Dirección de Regulación de Iberdrola. D. Gabriel Julio López. Diputado por UPyD por la Asamblea de Madrid. D. Fernando Marti. Presidente del Consejo de Seguridad Nuclear. D. Andrés Seco. Director General de operación de Red Eléctrica Española (REE). D. Pedro Rivero. Catedrático de Economía Financiera y Contabilidad. U. Complutense. Madrid. Ex presidente de UNESA.Presidente de Liberbank y D. José María Román Portas. Director General de la Fundación Ciudadanía y Valores.

En su ponencia Juan José Fernández exponía que en España el mantenimiento de precios regulados es el auténtico freno a la liberalización del sector eléctrico. Así  lo ha señalado Juan José Fernández, Director de Regulación de suministro de ENDESA en la  Jornada de expertos organizada por Funciva, Liberalización del Mercado Eléctrico.

Fernández, ha afirmado que la regulación al estar disponible para un número de clientes tan elevado y al existir de facto un diferencial sumamente escaso entre el precio que pagan los clientes en PVPC y el que podrían obtener de un comercializador en mercado libre, deviene que el principal competidor de un comercializador en mercado minorista sea el propia PVPC.

En tan solo 4 o 5 años de liberalización cuasi efectiva se ha pasado de una situación en la que el 100% de los clientes estaban siendo suministrados por la empresa tradicional a una tarifa integral y totalmente regulada, a un mercado en el que los comercializadores compiten entre ellos (y contra el precio regulado que persiste. El efecto pernicioso de la existencia de precios regulados se demuestra en el hecho de que hay mucha más competencia y mayor penetración de competidores en alta tensión que en baja tensión. En alta tensión el consumidor solo puede comparar la oferta de un comercializador frente a la de otro, mientras que en el mercado de baja tensión, donde la gran mayoría tiene derecho a precio regulado, cada comercializador debe competir, no solo contra la oferta de otro agente, sino contra el precio regulado.

En España los ahorros en electricidad son relativamente pequeños para un consumidor doméstico, por lo que el consumidor no tiene incentivo a cambiar por el ahorro y los comercializadores han de buscar otros argumentos u ofertas, como servicios añadidos, ofertas duales.

Algunos de los expertos han apuntado que evidentemente este escenario del PVPC no es el ideal pero que hasta que no haya una liberalización efectiva, no habrá competencia. En España son  los mismos (fundamentalmente 3) los que fabrican, distribuyen y comercializan un mismo bien (el kWh)  y con este sistema es difícil tener competencia real. En cualquier sector sería igual, hay que aumentar la competencia de forma real, no de forma ficticia como sucede en el sector eléctrico en España.

Otros expertos como Albistur, creen que, si  no hay diferencias entre ahorros ¿no será porque no es un mercado competitivo? Es decir la opción más ventajosa es el PVPC porque los comercializadores libres toman este precio como referencia y no se alejan de él.

Para César Dopazo la acción del gobierno ha distorsionado el mercado (conclusiones del Informe FUNCIVA) y lo ha convertido en un  mercado intervenido. Recortes a las empresas y al sector renovable, el bono social no es apropiado y no imputado a un mercado eléctrico que debería ser estrictamente un mercado. La liberalización tiene por objetivo atraer la inversión sin embargo la credibilidad del país ha bajado con la reforma.

Pedro Rivero opinaba que se  ha  llegado a un momento en que no se reconoce el grave problema y nadie quiere asumirlo en vez de una reforma apoyada por todos se transformó en un conflicto.  A partir del año 96 las eléctricas asumen un objetivo nuevo, se  pretendía  crear el mercado interior de la energía de ámbito europeo.  El objetivo  era cambiar al abonado a cliente, eliminar la intervención del gobierno para que el mercado decidiera, se pasaba del riesgo de la regulación al riesgo de decidir en el mercado. De ahí la privatización de ENDESA. Se crea la comercialización. Pero la crisis la bajada de la demanda, la bajada de las tarifas paró el proceso.  Si no se puede asumir la factura por nadie lo lógico es un acuerdo,  el déficit hace imposible la liberalización a corto plazo ya hay que plantear un solución para  cuando sea posible.  No estaría  de más, añadía Rivero, examinar el sistema impositivo de cara al déficit.  Hay que conseguir cuanto antes el mercado interior de la energía. Para  Fernando Marti hay que abordar la situación de liberalización a largo plazo pero es necesario el diálogo entre partidos, ciudadanía y empresas.

En esta línea Andrés Seco exponía la necesidad de crear un protocolo, más que un acuerdo, de cara a una década. La reforma ha funcionado. De hecho, por hacer una comparación con otros países europeos,  por primer vez en la historia la energía en Francia es más cara y Bélgica este invierno tendrá corte de suministro. Pero Seco ve la clave en un mercado de peajes a nivel europeo que aún no existe. Hay que ir a por la estructura única de peajes independientemente de si se decide que tengan un coste. Mientras no tengamos una estructura única de peajes no tendremos Mercado real.

Para José María Vélez la premisa esencial es el diálogo  entre todos los intervinientes del sistema, necesario para cualquier reforma. Pero la excesiva regulación sigue impidiendo la competencia: no hay mercado.

Mariano Cabellos apuntaba, que el  consumidor es el principal perdedor  al que no se ha sabido transmitir los cambios. Marta Lobo, por su parte añadía que la regularización de  la eficiencia energética  ha perjudicado al consumidor. En un cliente que  consume 200 o 300 gigas al año los cambios  les han hecho daño porque se perjudica su competitividad en el extranjero.

Para Juan Laorden para  que una liberalización sea completa las tarifas debe desaparecer lo que contribuirá a la rebaja del fraude que ha crecido en los últimos años.

Según Gabriel López la eliminación de PVPC es la mejor manera de llegar a un verdadero mercado pero  el problema está en que implique una seria subida de tarifa. También en la línea de defensa del consumidor apuntaba que el  ahorro debería estar relacionado con rebaja de precio. En cuanto a la verdadera existencia o no de mercado, la gente no tiene esta sensación ya que el consumidor no ve beneficio en el cambio de empresa suministrador.

Se concluyó con la idea de que las empresas deben recuperar su imagen. Deben tomar conciencia de los problemas de los hogares. Ser consciente de la situación social que vive ahora mismo la  sociedad española, y las eléctricas tienen que ser parte de la solución.

Ante unas nuevas elecciones y otro posible gobierno se hace necesaria una iniciativa desde el sector que propugne un gran acuerdo empresarial que derive en un pacto de Estado, adaptado a los tiempos, similar al que promovió la reforma de 1997 con la Ley54/97. Las medidas extraordinarias necesitan de  un marco estable.

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